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Enamoramiento: ¿Qué es y cómo detectarlo?

El enamoramiento es un estado emocional que brota gracias a la alegría de sentirse intensamente atraído por otra persona y todo lo que ese sentimiento trae consigo. Suele darse en el inicio de una relación y, al contrario de lo que se puede pensar, no se trata del “amor”, sino de una etapa inicial.

Enamoramiento: ¿Qué es y cómo detectarlo?

Normalmente comienza con la simple atracción física, que se potencia con una atracción a nivel personal y se desboca cuando se intuye una posible reciprocidad de atracción física o/y personal. Los expertos dicen que esta fase previa al amor se fundamenta en pura química. Nuestro cerebro libera determinadas sustancias que provocan sensaciones parecidas a la que generan las anfetaminas, produciendo euforia, éxtasis y felicidad al estar junto a la persona deseada. Un complejo pero a la vez sencillo proceso que comienza en la corteza cerebral, pasando al sistema endocrino para después crear respuestas físicas y cambios en la química del cerebro por la segregación de dopamina.

También influye el factor genético, ya que como animales que somos, llevamos en nuestros genes el instinto de la procreación y es posible que esto sea responsable del efecto de enamoramiento, aunque en muchas ocasiones se mantengan relaciones sentimentales sin intención de tener descendencia.

¿Cómo detectarlo?

Se caracteriza por una magnificación de las cualidades positivas de una persona, embelesamiento y un estado de felicidad similar al éxtasis, con un fuerte deseo de contacto físico y afectivo. Hay dos clases de enamoramiento:

  • Interno: te enamoras del interior de la persona.
  • Externo: te enamoras, simplemente, de lo superficial, de lo que se percibe a simple vista.

Características básicas:

  •  Fuerte deseo de intimidad y contacto, que se manifiesta en necesidad de besar, abrazar o mantener relaciones sexuales.
  • Ansia de reciprocidad. También se desea que la otra persona sienta lo mismo hacia uno mismo.
  • Miedo a ser rechazado.
  • Pensamientos recurrentes sobre la persona, incapacidad para no pensar en ella durante tus actividades normales diarias.
  • Leve pérdida de concentración y atención.
  • Nerviosismo inmediato ante un pensamiento relacionado con la persona o ante un encuentro con ella. En personas más sensibles puede causar sudoración, aceleración del pulso, aumento de la presión arterial, risa, ansiedad…
  • Extrema sensibilidad y empatía hacia lo que la persona desea o siente.
  • Atención puesta en la persona involucrada, que se convierte en prioritaria.
  • Idealización. Centrarse en lo positivo. Incapacidad para ser objetivo y percibir únicamente las cualidades deseables o positivas, ignorando, justificando o siendo incapaz de ver las negativas y evitando siempre la crítica.
  • Deseo de planear un futuro conjunto, viajes, eventos o acciones junto a esa persona.
  • Admiración.
  • Inclusión de la persona en los sueños.
  • Ilusión por agradar a esa persona.
  • Distorsión de la percepción del espacio y del tiempo.

Diversas hipótesis sobre las causas del enamoramiento y sus orígenes

Estas podrían ser algunas de las reflejadas en la bibliografía:

1.Imagen: esta hipótesis afirma que subconscientemente, nuestra alarma se dispara al ver a alguien que entra dentro de nuestros gustos o tiene nuestro tipo de físico ideal.

2.Correspondencia: buscas constantemente todo tipo de rasgos similares a los tuyos para obtener una mayor armonía.

3.Reflejo familiar: algunos biólogos dicen que algunas personas se enamoran de personas cuyas cualidades son parecidas a sus familiares directos, por una necesidad subconsciente de querer seguir recibiendo el amor de su padre en caso de ser mujer o de una mujer en caso de ser un hombre. Es decir, que buscan la protección y afecto del progenitor opuesto en una persona nueva.

4.Espejo: personas que se enamoran de quien anhelan ser o de las cualidades que la otra persona tiene y que son deseadas, funcionando así como un efecto espejo.

5.Perpetuación de especie: a partir de la psicología evolucionista, algunos biólogos afirman que buscamos pareja con la intención ancestral de procrear, interviniendo mayoritariamente nuestro instinto y seleccionando nuestra pareja en base a afinidades o parecidos, de manera que la posible descendencia sea la ideal.

6.Sentido de protección o instinto de supervivencia: esta hipótesis se basa en supuestos como el de aquella persona que fuese débil y corriera peligro, que instintivamente desearía juntarse con alguien agresivo y fuerte, buscando la complementación y dando prioridad a lo opuesto.

7.Cuestión de hormonas: esta hipótesis se basa fundamentalmente en aspectos químicos. La testosterona (hombre/agresividad) busca la progesterona (mujer/sensibilidad) y viceversa, de ahí que a los hombres les atraiga el aroma natural de la mujer y a la mujer el particular olor de un hombre, ya que tanto la testosterona como la progesterona, en su estructura molecular, engloban espacios que solamente son compatibles con la hormona opuesta. En definitiva, las hormonas piden cosas para compensar aquello en lo que el organismo es escaso.

8.Creación de gustos: una persona, durante su infancia, comienza a crear sus propios gustos y preferencias y va solidificándolas a medida que va creciendo. Nuestros gustos actuales se basan en impactos y preferencias que durante nuestra niñez nos afectaron de forma intensa, así buscamos en la actualidad cosas que se les parezcan. Entonces, nos enamoramos de la persona que concuerda con todo ese esquema de gustos que tenemos montado dentro.

Así pues, como puedes comprobar, mientras estás enamorado sientes que a tu lado tienes a la mejor persona del mundo. Pero hay algunas hipótesis que plantean que, en realidad, solamente cuando dejamos atrás el enamoramiento empezamos a amar de verdad. ¿A qué se refiere esto? Amar a alguien lleva su tiempo y para hacerlo se necesita conocerle por completo, tanto en sus defectos como en sus virtudes. Esto no es posible en la fase del enamoramiento, ya que en esta solo se conoce la fachada de la persona. Es por ello que muchas personas solamente se sienten atraídas por la etapa del enamoramiento y siempre finalizan sus relaciones al terminar esta, cuando desvelan los defectos de la persona deseada y ven que no son de su agrado. Esto es ciertamente perjudicial, ya que no puedes querer a alguien sin conocerlo en profundidad, pues estarías basándote en apariencias superficiales con fecha de caducidad muy temprana. Si amas, debes aceptar al otro en su totalidad, incluso con sus fallos, ayudando a corregir los aspectos negativos de la personalidad del otro.

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