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¡El hombre neosexual ya está aquí!

Muerte a los metrosexuales. ¡Vivan los neosexuales!

¡El hombre neosexual ya está aquí!

Tras este eslogan, que ahora está en boca de muchas mujeres, se oculta un proceso cultural muy importante. Las mujeres abogan por otro estilo de vida de hombre que les seduzca, muy alejado del estereotipo metrosexual que instauró David Beckham. Te lo contamos en este artículo.

De la metrosexualidad a la neosexualidad

Ya han pasado décadas desde que el futbolista David Beckham instaurara lo que parecía un nuevo estereotipo de sex symbol que revolucionaría el mundo de los hombres, hasta entonces amparados por el hombre troglodita de las cavernas y el dicho “el hombre, cuanto más oso, más hermoso”.

Nacía el hombre metrosexual, aquel que se preocupaba por cada detalle de su aspecto físico, acudía a los gimnasios, hacía dieta para sacar la tabla de abdominales, se depilaba el cuerpo, compraba cremas caras para cuidarse la cara y el cuerpo, iba a peluquerías para estar a la última… y claro, las mujeres se quedaban prendadas de sus encantos, pues por fin tenían a un sexo contrario que les “entendía” en lo que a cuidarse y acicalarse se refiere y podían exigir lo mismo que ellos les exigen a ellas.

No obstante, no ha pasado mucho tiempo para que el concepto de metrosexual se convierta en un revulsivo para ellas, hartas de ir de perfumería en perfumería para encontrar su perfume o de centro de estética en centro de estética para lograr dar con su crema depilatoria.

Una encuesta que hizo AXE en 14 países descubrió que el 72 % de las mujeres preferían desterrar el modelo de hombre metrosexual y abogaban por otro tipo de hombre más terrenal, fuerte y sexy, no subyugado a las cremas depilatorias ni a los perfumes.

Ellas ya quieren un cambio, volver a desear al hombre de antaño que, sin ser un cavernícola, también se cuide pero sin obsesionarse por ello, que las escuche, las mime y sobre todo, que baje del podio donde él mismo (¡ay, narciso!) se tenía y que tenga, por favor, sentido del humor.

Ha venido un nuevo hombre a la ciudad. Se le conoce como neosexual y, creedme, ha venido aquí para quedarse.

Características de hombre neosexual

Sí, aunque sea una superación del metrosexual y una síntesis de los modelos anteriores, existe un arquetipo para el hombre neosexual. Casi todos comparten estas características:

- Viril: el metrosexual perdía parte de su virilidad entre tanto cosmético y cirugía estética labial y facial. El nuevo hombre debe recuperar esta faceta tosca y viril, seguir cuidando su cuerpo y estar en forma, pero más con volumen que con abdominales marcados, incluso no importa que tenga algo de barriguilla mientras sea alto, fuerte y de espaldas anchas. 

- Sofisticado: lo justo. Las marcas de ropa y utillaje de cosmética pasan a un segundo o incluso tercer plano. Ya no importa tanto que lleve toda la ropa de una sola marca, con colores chillones y muy cara, como que se vista como un hombre de verdad, con camisas a cuadros que no van a juego pero que dejan entrever esos pechos peludos que el metrosexual decapitó con sus cremas depilatorias. Es básico, no le importa usar la última marca de móvil (una Blackberry es ideal) si cumple las mínimas funcionalidades y es práctico.

- Inteligente, divertido y con carácter:no se depila, tiene aspecto de rudo (no por ello feo), pero lo que más agradecen las féminas es su parte anímica. Si el metrosexual se mostraba a su modo insensible o egocéntrico por su aspecto ("no me beses que me despeinas"), el neosexual es sensible, romántico, inteligente (le gusta la lectura, el cine y el teatro, sin ser por ello un refinado, y la música), ¡sonríe!, sí, sonríe sin importarle que se le vean algunas arrugas de más. Pero sobre todo es un hombre con carácter: fuerte en sus decisiones, decidido y práctico.

-Domótico: por este curioso adjetivo proveniente del término domótica entendemos, en el espectro de la neosexualidad, al hombre que le gusta estar en casa, al hombre que disfruta tanto cocinando para su novia como arreglando una puerta que se ha roto. Allí donde el metrosexual pediría su comida ecológica a domicilio o llamaría al fontanero para que arreglase una tubería, el neosexual se espabila solo en cocina (y hay que decirlo, cocina bien), en llevar a los niños al cole o en cuidar del jardín y arreglar esa puerta que rechina. 

-Mayor que ellas: sí, aquí la edad es interesante. El neosexual es algo mayor que sus pretendientes, digamos que su edad óptima para ser devorado es la cuarentena, que es cuando ellas le encuentran un maduro sexy y ellos están en un estado en el que saben lo que quieren y van a por ello.

-Romántico y sensible, pero hombre:esta es quizás la característica que más seduce a las mujeres. El metrosexual rara vez manifestaba sus emociones, en su egocentrismo se las tragaba para no parecer débil y hacer que controlaba la situación. Eso, lejos de conquistarlas, las enfriaba, porque ellas se sentían ante una barrera de prepotencia aunque en la cama fuesen "lo más de lo más".

El neosexual es un hombre sensible por los dos lados: hacia sí mismo, porque sabe reconocer los sentimientos que laten en su interior, y en su lado externo, porque sabe escuchar a las mujeres. Y cuando tiene que reír, ríe; cuando tiene que llorar, llora, cuando tiene que abrazar, abraza y cuando tiene que rendir en la cama y encender todas las válvulas del ser de la mujer, las enciende ¡y vaya que si las enciende!

Por supuesto, no todo se ciñe a la dualidad sobrevenida entre metrosexual y neosexual. Coexisten otros estereotipos masculinos como los lumbersexuales, una suerte de leñadores con camisas a cuadros de estilo casual pero que también se cuidan, o los spornosexuales, una especie de hipermetrosexuales de gimnasio cuya máxima excitación proviene de exhibirse por las redes sociales, pero eso ya es materia de otro artículo.

Quedémonos con que los neosexuales, que nos ocupan en este, se definen como "un James Bond 007 a quien no le importa echarse a reír a caracajada limpia cuando venga el momento".

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