Empieza diciéndonos qué buscas:

Todo sobre la eyaculación masculina

No hace falta detenerse mucho en explicar qué es la eyaculación. Está bastante claro, ¿verdad? Eyacular es la expulsión del semen o esperma por el pene. Sin más. La eyaculación masculina suele estar acompañada del orgasmo, pero ambos son dos cosas distintas. Pero, como casi siempre van juntos, se suele decir “correrse” a todo en conjunto.

Todo sobre la eyaculación masculina

¿Cómo llegan los hombres a correrse? A continuación, hablaremos del proceso de la eyaculación y ciertas curiosidades sobre la corrida.

Los mecanismos de la eyaculación masculina

Como sabes, el semen está formado, principalmente, por dos partes: los espermatozoides y el plasma seminal o líquido seminal, que es la parte que constituye el mayor volumen de la corrida (un 90 %). Los componentes del semen se forman en los testículos y diversas glándulas cercanas y el volumen total eyaculado suele ser una media de 2-5 ml. Es decir, siendo gráficos: una botella de litro podría contener entre 200 y 500 corridas.

Visto así, puede que las expectativas que muchos hombres tienen sobre lo que eyaculan (muchas veces, basadas en la pornografía), se queden en una escala mucho más manejable. Pero ¿es importante la cantidad? No, necesariamente, aunque mucha gente lo asocia con mayor virilidad, capacidad sexual o excitación. Dejemos, de momento, el morbo de lado, ya que cada uno tiene el suyo, y centrémonos en lo que sí está comprobado.

¿Cómo llega el hombre a eyacular?

Aunque existe eyaculación sin actividad sexual (por ejemplo, en las poluciones nocturnas), nos vamos a centrar en las corridas producidas cuando follamos. Con el morbo, la calentura y el contacto, se produce la estimulación sexual, que se puede concretar con caricias en el pene (la masturbación, por ejemplo) o mediante los movimientos de la penetración. Esta estimulación provoca impulsos nerviosos que activan los órganos y glándulas encargados de producir el semen.

Si eres hombre, conoces muy bien lo que ocurre después. Estás tan cachondo y, físicamente, tan excitado que, llegado el momento, la estimulación sexual lleva a la activación de los nervios que controlan las acciones involuntarias del cuerpo. Sientes una tensión ahí abajo que te dice “eh, casi estás”. Es un punto que no llegas a dominar y, simplemente, lleva a que te corras sin control. Ese es el llamado punto de no retorno.

En ese momento, se “dispara” la pistola y sientes una serie de contracciones muy fuertes en la base del pene y el bajo vientre. Te corres, el esperma sale disparado y alcanzas el orgasmo. La sensación de placer te invade y las contracciones y el gusto continúan durante unos segundos (incluso, si acaba la eyaculación). Como ves, el orgasmo y esperma no van unidos. En este caso, ocurren al mismo tiempo, pero no están ligados el uno al otro.

La eyaculación es todo un mundo

La eyaculación masculina sigue esos patrones, pero eso no impide que haya preguntas por responder. Por ejemplo, la separación entre el orgasmo y acto físico de eyacular llevan a plantearnos una serie de cuestiones interesantes. Vamos a ver algunas preguntas que nos solemos hacer.

  • ¿Es posible tener orgasmos sin eyacular? Lo es y es una habilidad que puede entrenarse, para disfrutar de relaciones sexuales mucho más completas, en las que puedes tener orgasmos sin perder la erección.
  • ¿Es posible eyacular sin tener orgasmos? Sí. Todos los hombres han experimentado alguna vez una polución nocturna, la eyaculación sin orgasmo.
  • ¿Me puedo correr sin tener una erección? Sí. Es posible eyacular con la polla flácida. Pero eso no es lo que quieres cuando estás follando, ¿verdad? Suele ser algo que ocurre, por ejemplo, en las poluciones nocturnas.
  • ¿Por qué me entra sueño después de correrme? Es un mecanismo natural. Se segrega una serie de sustancias como la oxitocina que generan “bienestar” y sensación de agradable placer, pero que invitan a dormir y quedar somnolientos. Durante esos minutos, no podemos ser excitados de nuevo y es normal caer dormidos. Es una cuestión biológica, no de desinterés por la pareja, pero también entran en juego variables que pueden alterarlo, como el nivel de excitación sexual, la capacidad de concentrarse o la resistencia física para no dormirse.
  • ¿Por qué no puedo volver a eyacular enseguida? Es lo que se conoce como periodo refractario. Después de correrse, normalmente, el miembro se queda flácido y, aunque eso no ocurra y se consiga mantener la erección, es raro poder eyacular por segunda vez, en los minutos siguientes. Solemos necesitar un tiempo prudencial de 30-45 minutos, para recuperar la capacidad de eyacular y, a veces, puede ser doloroso hacerlo.
  • ¿Qué pasa si me corro demasiado rápido? Pues que pierdes la partida. No, en serio: si te corres en un intervalo de tiempo anormalmente corto, es posible que padezcas la llamada eyaculación precoz o prematura. No es ninguna rareza. Le pasa a uno de cada tres hombres y al 75 % le ha pasado, al menos, una vez en su vida. Sí, aunque no os lo confeséis los unos a otros, tres o cuatro de cada diez de tus amigos comparten ese problema. Por tiempo “anormalmente corto”  se entiende el inicio de la penetración e, incluso, a veces, antes de que se produzca. Es decir, en los casos más extremos, el eyaculador precoz se corre, antes de meterla, o a los pocos segundos de hacerlo. Pierde el control y llega al punto de no retorno enseguida. La eyaculación precoz suele provocar dolor emocional tanto al hombre como a su pareja, pero, por suerte, puede ser tratada con un entrenamiento adecuado.
  • ¿Puedo controlar la eyaculación? Sí, puedes controlarla para alargar el folleteo antes de correrte. Esto requiere entrenamiento, paciencia y saber darse a uno mismo oportunidades para mejorar. Por supuesto, en esto ayuda mucho una pareja paciente y cariñosa.

En general, con la edad se gana en control y también puedes usar métodos mentales de control y estrategias físicas para controlar los músculos de la base del pene. Las técnicas para controlar la eyaculación son diversas y cada uno se encuentra más cómodo con la suya. Si se trata de concentrarse, a muchos les ayuda “pensar en otra cosa”, cuando sienten que se acerca el gran momento. En general, suelen pensar en algo que no les gusta o antierótico.

Últimos artículos ver todos los artículos

Alcanzar el orgasmo femenino no debería ser tomado a la ligera . A veces puede resultar...

Bien es conocida la fuerza de una imagen sobre las palabras pero, en cuanto a excitación...

La infidelidad es más frecuente de lo que creemos. Después de que un matrimonio tras otro...

Bien es sabido que el sexo requiere práctica y por tanto, mucha cama. Tener orgasmos más...