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NO TEMAS AL SEXO POR TU FÍSICO

Puedes estar un poquito pasada de peso, (o un poco más), y te aterra llegar a una habitación donde te quitarás la ropa ante un hombre. ¿Este es tu caso? Sí, puede ser, el tuyo y el muchas mujeres más, no creas que la mayoría de las féminas tiene ese cuerpo delgado que hoy llena las revistas y se proclama a bombo y platillo como la personificación del cuerpo sexy.

NO TEMAS AL SEXO POR TU FÍSICO

Estar “rellenita” no es un pecado, aunque así lo proclama la publicidad. Y aunque, claro, puede ser tu anhelo, por distintas razones no te encuentras en la lista de los llamados “cuerpos perfectos”, que exhiben huesos y tendones como si fuera un trofeo. Estás gordita, sin dudas, pero sigues siendo una mujer con todas sus virtudes, y tienes que sacar partido a tu sexualidad.

¿Cómo lograr que no te sientas cohibida ante un hombre a la hora de hacer el amor? Lo primero que tienes que hacer es no demostrar bajo ningún concepto que te da vergüenza, porque sin dudas, decrece el deseo sexual de ambos. Cuando se encierran en una habitación dos personas, lo hacen para llevar a efecto el placer más estimulante, y esa inhibición que caracterizaba nuestra sociedad hace décadas, al fin la erradicamos. Por eso, déjate llevar solo por tus deseos, y concéntrate en tu propia estimulación.

Algo que no puedes olvidar es que en esa cita se impone dar y recibir. Olvídate de tu cuerpo rellenito y concéntrate en las partes sexuales de ambos. Una buena estimulación, tanto autorealizada como hacerla a tu pareja, es el motor que te hará olvidar por completo tu figura y te hará concentrarte en el placer. Esto es bien conocido por la gente que hace intercambios de parejas. El mejor momento del erotismo es el que se recuerda una vez finalizada la cita, y éste no es precisamente el orgasmo, sino el que impulsó a la excitación más deseada.

Conozco muchos hombres que aseguran tener sexo con gorditas y las consideran una bomba explosiva mientras, por otro lado, reconocen haber tenido relaciones esporádicas con mujeres muy guapas y haber sido al final un verdadero desastre. De eso hay que sacar una experiencia: a los hombres lo que les interesa no es el cuerpo perfecto, sino el cuerpo en sí mismo, y el placer que la mujer le suministra.

Entonces, conociendo esto tan bien, queda de tu parte sacar partido a lo mejor que tengas cuando vayas a una habitación con un hombre: atrevimiento, innovación, caricias, excitación, palabras, gemidos y todo lo que esto ocurra. Destierra tus vergüenzas y entrégate al placer cada minuto, cada segundo... te sentirás la reina de la fiesta y para nada te preocupará tu figura.

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